Publicidad

Publicidad

‘Blues’, de JuanGa Cedos: un espejo vital de tonos azules

Hablamos con el experimentado escritor de graffiti albaceteño JuanGa Cedos sobre ‘Blues’, su exposición plástica que ondea en Pablo Alfaro

En portadaNO TE LO PIERDAS

Escrito por:

Del 25 de abril de 2019 al 24 de mayo de 2019

 

Calle Dr. Collado Piña, 20

Teléfono: 967 24 25 18

Facebook: Pablo Alfaro Estudio de Arte

Instagram: Pablo Alfaro Estudio de Arte

Sitio web: pabloalfaro.es

Redacción: Jorge Coloma Puga | Fotografía: Elena Martínez Velasco


Charlar con JuanGa Cedos (Juanga a secas para quiénes le conocemos personalmente) siempre me supone recordar. Recordar una época donde lo único importante para mí era el sonido del spray, los dedos espolvoreados de pintura. El tacto del hormigón poroso, el sol a la nuca y los tendones de las manos cansados. Pero ayer, Juanga y yo nos encontramos como escritores de dos mundos distintos… aunque similares. El pasado 24 de Abril, JuanGa inauguró su exposición ‘Blues’ en Pablo Alfaro. Una exposición que ‘usa el azul como elemento nuclear para conectarse’, según sus propias palabras. Charlamos con él de color, vida, lienzos… y de cómo el lienzo nos pinta a nosotros.

SU COLOR FAVORITO

‘Blues’ no es la primera obra expositiva de JuanGa Cedos. A los diecinueve años expuso su primera muestra en Letur. Desde entonces, cayeron otras tres en Albacete; y algunas más lejos de aquí. Pero… ¿por qué hacerlas en formato ilustración, teniendo los murales de graffiiti a mano?

“Supongo que por la venta”, explica Juanga entre sorbos de café. “Es mucho más fácil colocar una pieza así en un piso… que colocar un mural de dos por dos en tu salón“, ríe. “Además, hay gente que tal vez no compraría graffiti por la connotación. Este tipo de obra, que es algo más dulce, facilita su aceptación”, desarrolla.

¿De dónde nace la idea para ‘Blues’… y por qué el título? “Por mi madre”, responde de inmediato. “Mi madre murió hace unos tres años. Por entonces, me sentía muy débil para pintar: no me encontraba a gusto, no encontraba cosas que me gustasen…”, prosigue. “Y un día, el azul, que era el color favorito de mi madre, me proporciona una solución. Porque me hace volver a sentirme a gusto pintando”.

Imagino que habrá sido un proceso lento. “Muy lento. Nunca me he forzado a hacer este tipo de obras: surgían en el momento, o me apetecían, o algo me evocaba a ello. No ha sido nada forzado; ni siquiera tenía intención de exponerlo”, relata.

‘Blues’ conecta sus partes vitales a través del azul, pero cada órgano es distinto del anterior. Spray, acrílico, tinta… JuanGa utiliza diversas técnicas y modos para lanzar su azul al mundo. “No es que tengan temáticas diferentes, pero en tres años he tenido tiempo de probar muchas cosas“, explica. “He ido evolucionando durante todo ese tiempo, pasando por fases que han quedado retratadas en la obra”.

La historia está en que yo entiendo mi pintura desde el graffiti, que es mi base“, reconoce. “Por eso trabajo el pastel, el acrílico… y por eso no trabajo el óleo. Me desespera“, ríe el escritor.

PÁJAROS DE SPRAY SURCANDO EL CIELO

Hay dos constantes que se mantienen en gran parte de las piezas: pájaros… y coronas. “El pájaro viene por la libertad que implica. Tener el mundo entero para ir donde quieras, sin restricciones. Es una figura mía muy recurrente para expresarme”.

¿Y qué ocurre cuando las obras vuelan de ti a otra persona? “Es muy raro. He vendido más de lo que esperaba, pero…”, pausa JuanGa. “Todas estas obras son muy mías. Cada vez que me avisaban de una compra era como ‘no, si sólo quiero que la vean’“, ríe. 

¿Y la corona? Nos la hemos dejado por el camino. “La corona es un símbolo para referenciar a Basquiat. Él es el primer graffitero que coloca sus obras en una galería de arte. Entonces, si yo voy a hacer algo para una galería y lo veo procedente, añado la corona”, especifica. “Pero no en la calle. Únicamente de cara a la galería“.

JuanGa y yo seguimos charlando durante un buen rato de arte, graffiti, y conocidos que coexisten en ambos mundos. De cómo el arte albaceteño necesita un impulso, y de cómo el graffiti podría ayudarle al mismo. De cómo han envejecido las generaciones de escritores, y cómo se han adaptado… o estancado en su curso. Lo hacemos un marte por la tarde, disfrutando de un café rápido entre trabajo y trabajo. Bajo un cielo azul que, durante unos instantes, nos conecta.

Publicidad

Publicidad

Comments are closed.