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‘El vestir en Albacete’, historia de lo que somos contada en clave de telas

Atrévete a conocer un poco de nuestra historia en ‘El vestir de Albacete’, la exposición de prendas de nuestros antepasados del Museo Municipal

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Escrito por:

ORGANIZA: Grupo de folklore Abuela Santa Ana

DIRIGIDO POR: Alberto Montesinos

PRESIDENTA: Mari Carmen

DISPONIBLE HASTA: 16 de diciembre de 2018

VISITAS GUIADAS: Miércoles de 18 a 21 horas

MUSEO MUNICIPAL DE ALBACETE – Plaza del Altozano, s/n. 02001. Albacete.

HORARIO – Mañanas de 10:30 a 13:30, Tardes de 17:00 a 21:00. LUNES CERRADO.

Estamos más que acostumbrados a ver trajes tradicionales: manchegas, serranas, faldas de colores y moños trenzados y enroscados ‘a lo ensaimada’. Sin embargo, a veces parece que se nos olvida que la vestimenta es una parte fundamental de la cultura de un lugar, no un mero disfraz que vestir en feria. Y eso evidencia ‘El vestir en Albacete’, la exposición organizada por el grupo de folklore Abuela Santa Ana. La muestra, expuesta en el Museo Municipal, viene a recordárnoslo: la ropa es una muestra más de lo que fuimos, una manera de conocernos.

José Luis, de Abuela Santa Ana, nos recibe en la exposición, atento. Está dispuesto a ayudarnos a comprender y sentir tanto como él todo lo que esos ropajes de entre el siglo XVIII y el XX verdaderamente significan. Cerca de sesenta maniquíes ataviados con partes de nuestra historia, expositores con accesorios y documentos históricos nos esperan en la sala.

“Estos no son trajes tradicionales ni réplicas, sino vestimentas y complementos que realmente llevaban nuestros bisabuelos, tatarabuelos…“, concreta. “Algunos”, detalla, “pertenecen al grupo Abuela Santa Ana, pero otros han sido cedidos por particulares y pertenecían a sus antepasados”. Es real, es historia.

SEIS ASPECTOS DISTINTOS DE UNA MISMA HISTORIA: LA NUESTRA

'El atuendo popular' muestra la ropa de que vestían los paisanos en su cotidianeidad
‘El atuendo popular’ muestra la ropa de que vestían los paisanos en su cotidianeidad

Esta colorida muestra y sus maniquíes están repartidos en 6 espacios, que agrupan sus contenidos según criterios temáticos. El primero de ellos, llamado ‘atuendo popular’, muestra algunos trajes populares que utilizaban “gentes sencillas, del pueblo” en su cotidianeidad. Este tipo de vestir, de diario, perduró hasta ya entrado el siglo XX. “La decadencia y posterior transformación fue muy lenta, sobre todo en pueblos y sociedades donde apenas existían medios de comunicación”. 

'La faena' evidencia el carácter rural y vinculado a la agricultura por medio de las prendas.
‘La faena’ evidencia el carácter rural y vinculado a la agricultura por medio de las prendas.

Un segundo espacio, bajo el título ‘la faena’, muestra cómo el vínculo entre la agricultura y nuestro carácter rural también tienen un reflejo en el vestir. Se trata de ropas de tipo más humilde. Sayas y refajos bajeros, mandillones rústicos o pañuelos de algodón solían ataviar a las mujeres. Los hombres, en la misma línea, vestían fajas de estambre, paños de estameña…

TAMBIÉN NUESTROS TATARABUELOS SE RESERVABAN SUS MEJORES GALAS

En 'El día de fiesta' vemos ropas mucho más ricas y vistosas
En ‘El día de fiesta’ vemos ropas mucho más ricas y vistosas

Y, sin tanta diferencia con la actualidad, los albaceteños y albaceteñas del pasado también se reservaban la ropa ‘más apañá’ para los momentos importantes. ‘El día de fiesta’ muestra una vestimenta mucho más vistosa y cara, con vistosas y ricas botonaduras, llamativos chalecos o capas, que eran un símbolo de respeto.

Las mujeres vestían refajos, delantales, jubones o justillos, con coloridos pañuelos de hombros. “Las mujeres más adineradas se cubrían la cabeza con mantellinas para ir, por ejemplo, a la iglesia. Las más pobres tenían que cubrirse con la propia saya”, nos explica José Luis. Al final, como en todos los momentos históricos, la indumentaria no deja de ser también un símbolo de riqueza y poder.

'Cambio de siglo' muestra cómo, poco a poco, se va perdiento el uso de la 'indumentaria popular'
‘Cambio de siglo’ muestra cómo, poco a poco, se va perdiento el uso de la ‘indumentaria popular’

Y, con la llegada del siglo XIX, poco a poco se pierde el uso de la indumentaria popular. La Revolución Industrial, las modas procedentes de Europa… todos estos factores introducen ligeros cambios en la moda, que se ven en ‘Cambio de siglo’: calzones más alargados para los hombres, chaquetas, o chambras a juego con las faldas para las mujeres, entre muchas otras cosas.

Sí se conservan elementos como los refajos, los pañuelos de hombros, los mantos y mantones… pero estos son los últimos resquicios de una indumentaria popular que, poco a poco, iría evolucionando hasta alejarse de lo tradicional. 

COMPLEMENTOS Y ROPAS CON BASE DOCUMENTAL

'Parte central' incluye documentos notariales, hijuelas, particiones, grabados y documentos oficiales.
‘Parte central’ incluye documentos notariales, hijuelas, particiones, grabados y documentos oficiales.

El espacio 5, ‘Parte central’, aporta la parte documental que verifica y da sentido a toda la muestra. “Las hijuelas, por ejemplo, eran documentos que registraban los artículos que se poseían y su valor. Estos, por ejemplo, están en reales”, nos detalla José Luis. También se muestran testamentos o incluso publicaciones de prensa de la época que describen físicamente a personas, indumentaria incluida. 

La ‘Vitrina de religiosidad’, última área de la exposición, tiene que ver con los adornos personales, que en muchos casos se asociaban a la superstición y la religión. Evangelios, cruces, medallas, rosarios, camándulas, escapularios, relicarios… José Luis nos muestra, por ejemplo, una cadena que se cuelga de la faja del hombre, de la que penden varias cruces y elementos. “Uno de ellos, por ejemplo, está hecho de azabache, que se creía que funcionaba contra el mal de ojo”, detalla. 

‘El vestir en Albacete’ de Abuela Santa Ana estará abierto al público en el Museo Municipal hasta el día 16 de diciembre.  Un viaje a través de la historia, de la vida de tantos paisanos y paisanas, contado en clave de telas. 

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