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La Chelinda: mariachis, picante, chelas y comida abundante en homenaje a las revolucionarias mexicanas

Vamos a La Chelinda, la colorida, alegre y agradable taquería mexicana de Imaginalia. ¡Viaja a México a bocados!

En portadaLOCALES Y ESTABLECIMIENTOS

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Todos los días: De 13:00 a 16:30 y de 20:30 a 23:30

Avenida de la Ilustración, 51 (C. C. Imaginalia). 02006. 

 

Teléfono: 967 24 35 86

Facebook: La Chelinda (Imaginalia)

Instagram: La Chelinda

Sitio web: Lachelinda.es

Aquellos que disfrutan del buen comer saben de sobra que, a golpe de paladar, también se puede ver mundo. Porque la gastronomía es una parte intrínseca en una cultura y refleja mucho sobre lo que un país es, sobre su identidad. Si hace algunos meses viajábamos hasta el París de los años 20 con Monumental, hoy nos trasladamos a una encantadora taquería mexicana con todo su color, alegría, música y abundancia: La Chelinda.

Son las 20:30 de un jueves cualquiera y de abril. Estamos en el Centro Comercial Imaginalia y, frente a nosotros, una terraza con sillas de colores se despliega alegre. En la fachada, un gran cartel: La Chelinda. Debajo, en colores amarillos y con un letrero que indica ‘taquería’, Chelinda te llama a gritos para que pases y pruebes la fiesta de color, alegría y sabor mexicanos que te esperan dentro. 

ESENCIA DE TRADICIÓN MEXICANA REAL Y EN TODAS SUS FORMAS

Una vez dentro del establecimiento, la fiesta de colores no acaba: amarillo, azul… pero, sobre todo, un rosa muy intenso. Los motivos mexicanos son constantes: corazones, calaveras, pequeños cactus y vegetación, pistolas con claveles en el cañón, sombreros mexicanos. Todo está perfectamente gestionado sin caer en el estereotipo absurdo, en el cliché ni la hipérbole. La sensación es la de entrar en una verdadera taquería, con encanto, con mucha alma mexicana que se respira hasta en el mínimo detalle. 

Dentro, conocemos a Iván García, cordobés y actual gerente de la Chelinda. Él nos explica que La Chelinda es franquicia, y por tanto, la decoración viene dada como pauta general compartida en cualquier Chelinda. “Ellos tienen su lema y sus elementos decorativos que ahora, además, estamos cambiando. Quieren que ahora los locales no sean demasiado grandes, por lo que a lo mejor nos trasladamos pronto al centro, a un local algo más pequeño”. 

Nos preguntamos cómo acaba un cordobés en Albacete y trabajando en un restaurante mexicano. El motivo: tan pasional como requiere un buen restaurante mexicano. “Me vine a Albacete por una mujer y por los nenes”. Continúa explicando que no comenzó como gerente, sino como envargado. “Nos vinimos aquí, hice una entrevista y me cogieron de encargado. A los ocho meses me ascendieron a gerente y, desde entonces, sigo aquí”. Iván, por tanto, empezó en la Chelinda cuando el local abrió en diciembre de 2016, pero es el gerente desde hace un año y medio.  

UN BRINDIS CON CHELAS Y BUENOS PLATILLOS EN UN VIAJE INTEGRAL A MÉXICO

La Chelinda”, explica Iván, “hace honor a las revolucionarias de México que iban a la guerra y después preparaban unos platillos para su casa, sus niños, sus maridos… y brindaban con una chela. Una chela en México es una cerveza”. De ahí, concreta, viene Chelinda.

En concreto, la franquicia cuenta a día de hoy con 8 locales. Seis de ellos están en Madrid, uno en Barcelona y, por último, uno en Albacete, que ees el que estamos visitando. “Existe la posibilidad de llegar a 15 locales este 2019″, concreta Iván. Parece que la franquicia, en un año, tiene expectativas de llegar incluso a duplicarse en establecimientos. 

Aprovechamos para preguntarle a Iván si es muy distinto trabajar con comida mexicana. “El contraste es mucho, sí. El servicio que damos es diferente, no es un servicio alejado del cliente. Intentamos tener un servicio muy cercano, viendo lo que el cliente necesita y lo que al cliente le gusta”. 

A este respecto, el gerente se ve obligado a desmentir falsos mitos. “No a todo el mundo le tiene por qué gustar el picante. Pero es que más del 60-70% de la carta no pica. Eso sí, si quieres picante… ¡te vas a hartar!“, bromea Iván. Y es que muchas veces, el la excusa “no me gusta el picante” es la bandera bajo la que muchos se niegan a probar experiencias culinarias vinculadas a México, como esta.

Pero nosotros nos hemos puesto valientes: queremos saber sobre sus picantes. Iván nos explica que, al servir la comida, ponen algunas variedades de picante. Unas pican más; otras, menos. Pero, para quienes lo soliciten, tienen algunas variedades más. Una, de 1 millón de unidades de picante. Otra, de dos millones. Y, por último, sus ‘lágrimas del demonio’, que tienen 9 millones de unidades de picante. Como curiosidad, Iván nos cuenta que el valiente (y tal vez algo suicida también) que quiera probarlas, ha de firmar previamente un consentimiento en el que exime al establecimiento de responsabilidades. 

Respecto a la idea general que existe sobre la comida mexicana, Iván nos explica que hay mucha confusión. “Hay mucho desconocimiento de lo que es la comida mexicana y la gastronomía mexicana en sí. Los platillos típicos de allí no son los que estamos acostumbrados a comer de tex-mex. Muchas de esas cosas no son realmente lo que en México se ofrece. Y es cierto que la mayoría de mexicanos suelen estar más enfocados al concepto tex-mex. Nosotros, por el contrario, lo que ofrecemos es simple y llanamente comida típica mexicana”. 

Pero no solo es importante importar la traidición culinaria, sino también la folclórica. “Aquí celebramos muchas tradiciones de México, como puede ser el Día de México o el Día de Muertos”. Un viaje cultural integral. Y, además, los jueves -día en que nosotros visitamos el establecimiento-, la cena está amenizada por unos simpáticos y agradabilísimos mariachis que ponen la banda sonora perfecta a la velada.  Tenemos, incluso, el placer de poder pedirles una canción. Y al ritmo de un “no tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo el rey” disfrutamos de nuestra cena.

 

BEBIDAS ‘DIFÍCILES’, PLATOS PARA COMPARTIR Y RECETAS DE VARIOS ESTADOS DE MÉXICO

“La Chelinda es una taquería donde ofrecemos platillos de todo tipo. Es comida típica mexicana, de allí”. Iván aprovecha para reiterarse. “Típica mexicana, no es tex-mex ni es ningún invento raro. Es comida típica, con mucha variedad de tacos, burritos, alguna quesadilla que otra… Y, sobre todo, cantidad grande para compartir. Los mexicanos siempre están en el tema de compartir”, detalla el gerente. Y, si puedes aderezarlo con una buena ‘chela’, pues mejor.

La comida es típica mexicana, pero dentro de México se contemplan varios sitios. “Tenemos recetas de muchos sitios. Hoy nos han traído flor de calabaza, por ejemplo, que es un producto importado directamente desde allí. Tenemos muchas cosas que son importadas de allí, como la cerveza mexicana. La cochinita pibil, por ejemplo, se hace originariamente en Yucatán. Luego, de Michoacán, otro estado de allí, tenemos otro tipo de taco”. La tónica general, por tanto, es dar voz a la diversidad de estados de México a golpe de recetas. 

 
 
 
 
 
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Anteriormente, Iván nos explicó que una chela es una cerveza. Pero entonces… ¿qué es la michelada? “La michelada es una bebida jodida”, responde, directo, mientras reímos. “Es muy fuerte. Es una cerveza que lleva un poquito de chile seco por el borde. Dentro, lleva hielo, zumo de limón natural, una mezcla que hacemos nosotros que es petróleo, lleva salsa de carne, salsa inglesa, más salsa picante… todo dentro de un bol. Se le echa la cerveza y se añade sal y pimienta”.  

Además, nos explica que tienen tres variedades. A una, por ejemplo, se le añade también clamato (concentrado de tomate con jugo de ostra) o rodajas de pepino “que le dan un toquecito muy bueno y muy fresco”. Y luego, a esa mezcla tú le echas la cerveza que quieras.

“Es una bebida muy fuerte y con una particularidad: o te gusta o no te gusta, no tiene término medio. Es otra de las cosas importadas de allí que ofrecemos tal y como se hacen. Eso los mexicanos se lo toman para la resaca, pero bueno. Hay gente a la que le gusta tomársela comiendo o cenando. Y de hecho, hay gente que le gusta mucho y viene simplemente por las micheladas”, explica el gerente. 

Pero, no es el único tipo de bebida que tienen. En el local, vemos muchísimas botellas de muy variado tipo. Además, tienen un gran número de variedades de tequila. “Ahora hemos reducido pero seguimos teniendo mucha variedad, con cosas que encontramos aquí y otras cuatro o cinco botellas que son directamente importadas de México”. 

 
 
 
 
 
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“Una de las mejores cosas que tenemos en la carta es el margarita tradicional, por supuesto, porque tenemos una forma de hacerlo diferente a los demás. Lo hacemos como en realidad se tiene que hacer”, nos explica.

Le pedimos que nos diga, además, cuáles son algunos de os puntos fuertes de la carta para él.”Para mí el mejor plato de la carta es el pollo al chipotle que tiene un toquecito de nata, un toquecito de queso…”, expone. Tuvimos el gusto de probar el plato y corroboramos que está buenísimo. Además, viene con unas tortillas para que te hagas los tacos.

“Otro plato favorito para mí es la arrachera de ternera. Da igual que te lo tomes en nachos, en queso fundido, en tacos o en burritos. El toque que le da una salsa de carne como lo hacemos a la plancha está muy bueno”. La carne, de entraña de ternera (la parte del cuello), va cortada en taquia cortado en taquitos, y está muy bueno. “Para mí, esos dos platos y el margarita son las tres cosas indispensables que hay que probar de la carta”. 

Nos aventuramos a probar también el que probablemente sea el plato más extraño de la carta: la enchilada de mole poblano. Se trata de unas tortillas de maíz rellenas de pollo. La receta es secreta, pero de ella sabemos que incluye más de 20 ingredientes entre los que hay chiles, especias, quesos ¡y chocolate! Un plato que, desde luego no nos dejó indiferentes y que merece la pena probar por lo menos una vez.Y, con el estómago bien lleno y una gan sonrisa en la cara por la agradable velada, ponemos fin a nuestro viaje. El trato del personal ha sido, como prometían, muy cercano y agradable. Los platos, abundantes y muy ricos. Y el ambiente, delicioso, con los mariachis poniendo la banda sonora perfecta. Lo único que nos queda pendiente es preguntarle a Iván cómo recomendaría La Chelinda a alguien que no la conozca. “Solo le diría que lo pruebe. Una vez que lo pruebe, repite seguro. Cien por cien seguro”.

Con esa seguridad nos vamos de La Chelinda, una taquería con mucho encanto en pleno Albacete. Y con la certeza de que, quien diga que no le gusta la comida mexicana, es porque nunca ha probado La Chelinda.

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