Publicidad

Publicidad

‘Linealmente’, de Rafael Picó: conectando puntos y emociones

En Pablo Alfaro, Estudio de Arte, hay alambres, besos y siluetas desdibujadas y unidas a través de las líneas del artista Rafael Picó.

NO TE LO PIERDAS

Escrito por:

Redacción: Jorge Coloma Puga | Fotografía: Elena Martínez Velasco


Técnicamente, una línea se define como una sucesión cerrada de puntos en un espacio bidimensional. La forma más básica de conectar y rellenar la nada. Para Rafael Picó, “nervioso en público” y veterano con veinte años de experiencia en arte, es mucho más. Los puntos que une en ‘Linealmente’ recuerdan más a una forma de atar y desatar emociones del mundo. Charlamos con él acerca de su exposición y obra, que puede contemplarse en Pablo Alfaro, Estudio de Arte.

EVIDENTE-MENTE

Picó (1976, Yecla) estudió Bellas Artes en Granada. Enamorado de la fotografía en su juventud, hizo las maletas en cuarto de carrera hacia su verdadera pasión: la escultura. Y en lo que es una entrevista lineal, le pregunto el porqué de su obra y título.

“Empecé a hacer una serie de dibujos. Uno de ellos consistía en gente paseando por el parque Lineal, entremezclándose entre sí”, explica el artista. “Hice que esas personas se cruzaran sin conocerse, superponiéndose a través de las líneas“.

Pero, originalmente, tuvo que haber una razón para este título. “Me gusta mucho el sufijo -mente. Mi exposición anterior se llama ‘Habita mi mente‘, y trataba acerca de personajes habitando cabezas”, detalla. “Pero ‘Linealmente'”, advierte, “se basa en las líneas: de signos, de alambre, de puntos“.

UNA LENGUA UNIVERSAL, CORAZONES Y HOGARES

Le pregunto a Rafael por la primera parte de su exposición: tablas de madera con los gestos de la lengua de signos. “Es un tema que tenía un poco apartado, pero…”, y para, reorganizando sus ideas. “Me gusta la lengua de signos. Creo que todo el mundo debería saber un poco al respecto“. 

¿Por qué? “Porque sin llegar a ser un esperanto, podría ser comprensible y universal”, concluye. “Las tablas también tiene braille, con volumen para los puntos”, relata. “Y al tratarlos con barniz, todo el mundo puede tocarlos. Muchos niños aprenden sus iniciales en lengua de signos al verlos“.

También ahí una serie de cuadros preciosos, con motivos estelares y besos (tal vez) entre líneas. “Son una representación de lo que he hecho durante estos veinte años”, relata. “Una línea puede habitar en cualquier sitio“.

¿Incluso en un beso? “Incluso en un beso. Una línea es algo bidimensional; puedes ver a través de ella… y ella puede habitar en cualquier lugar“.

Me veo obligado a pasar del beso al corazón, aunque sea por mantener el cliché. La obra de Picó esta repleta de corazones de tres dimensiones y más colores.

“Hace unos años, hice una serie de cuadros basados en el tema del corazón. Los llamé ‘Sístole/Diástole’“, y calla durante unos segundos. Retoma la conversación con otra voz. “Algunos familiares pasaban un momento delicado y relacionado con ello“, dice de forma mucho más íntima.

Estos corazones no solo laten para la madera, sino también para inquilinos que podrían ser… ¿pájaros? “Tal vez, o tal vez no”, replica el artista. “Me gusta el motivo de la libertad: pájaros, volar… pero estas casas no son habitadas: protegen. El pájaro, o la persona, sale de ahí y es libre“.

CUANDO LA SOMBRA DEFINE AL FOCO

Pero lo más curioso de Picó no reside en la luz que emite, sino en la sombra que su obra proyecta. “Trabajo la escultura de forma plana, con las sobras. No hay sentido en luz sin sombras para mí“, afirma de manera categórica.

¿Por qué? “Porque la sombra cambia en función de la orientación de la luz. Tengo esculturas cuya sombra cambia radicalmente en función del lugar, exposición o foco”. “Para mí”, prosigue con un breve silencio, “hay sombras de obras que son más importantes que la obra en sí“.

Rafael Picó habita en sus líneas, pero trata de hospedar a quién vea su obra entre ellas. Dar un hogar, un momento de aprendizaje, contemplación o reflexión. En términos estrictos, una línea no es nada más que una sucesión de puntos finita en el espacio. Pero en el mundo de Picó, una línea conecta y superpone personas, contornea besos y bombea corazones. Sus líneas le conectan a nosotros. Puntos finitos en un espacio.

Publicidad

Publicidad

Comments are closed.