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Primer Concierto del Año de la EMMA: familia, compañerismo y amor por la música

Nos desplazamos a la Sala Clandestino para ver el primer concierto de 2019, organizado por la Escuela de Música Moderna de Albacete.

ASÍ PASÓ

Escrito por:

Redacción: Jorge Coloma Puga | Fotografía: Paula Tárraga Sánchez


Aunque nos encante la música, sea del género que sea, somos muy tímidos en lo que se refiere a hacerla. Pensamos, tal vez por miedo, vergüenza o pereza, que somos demasiado mayores como para aprender a crear nuestro propio sonido. Como si hubiese una barrera de edad, a partir de la cual se pierde la “capacidad” de componer. Por suerte, ayer, la EMMA, Escuela de Música Moderna de Albacete, demostró que no se puede estar más equivocado. Que nunca es tarde para ser el amante de la música; para dejar de ser un eterno aspirante de su amor.

UN SHOW NADA GENÉRICO

Aterrizamos en la Sala Clandestino a las 20:00 de la tarde del viernes 5 de Enero de 2019. El ambiente está caldeado, con unas sesenta personas aguardando frente a las pruebas de luz y humo.

Y, en apenas dos minutos desde nuestra llegada, la formación ‘Sin Destino’ comienza su actuación. Un cuarteto que huele a desierto y cuero curtido.

Sin Destino sabe a hard-rock suave con tintes de country. Entre canción y canción, logro encontrar a Javier Palacios, profesor de bajo en la EMMA y co-organizador del evento.

“Me paso a buscarte en un rato y hablamos tranquilamente”, dice Javier mientras trastea en la mesa de sonido general. A su vez, ‘Sin Destino’ hace una cover de Feo, Fuerte y Formal, y cierra su concierto entre aplausos y acordes melancólicos.

Y así, los cuatro rockeros se ven rápidamente sustituidos en el escenario por ‘Fonocracia‘, una formación con un sonido más duro y silábico.

Fonocracia somos Edu Ros, bajista, Antonio Luján, batería, y un servidor, José Javier Nieto“, dice el guitarrista y vocal de la banda. Tras un par de juegos con las cuerdas, el grupo se arranca con un tema llamado “Cada bar tiene su propio borracho“.

‘Sin Destino’ sabía a desierto, pero ‘Fonocracia’ huele a bar de carretera, whisky seco y tabaco duro. Y aunque también se mueven en el hardrock, su sonido es mucho más visceral, aunque con espacio para la timidez y el amor.

Su bajista decide dedicar un tema a su mujer. “Está muy preñada y no puede beber; y sin beber no sé cómo estáis disfrutando del concierto“. El público aplaude la iniciativa y Fonocracia cierra su bolo por todo lo alto.

NUNCA ES TARDE PARA SENTIR LA LUZ BAJO LOS FOCOS

A estas alturas del concierto, más de cien personas abarrotan el espacio frente al escenario de la Clandestino. Mientras ‘Métal or Metál’, la tercera formación del día ensaya, Javier Palacios logra encontrarme. La banda comienza a actuar mientras charlamos sobre géneros, edades y EMMA.

“Para quienes no lo sepan, la EMMA es un proyecto público de Albacete que comenzó hace veinticinco años”, dice Javier. “Los alumnos empezaron a quedar para tocar juntos, crear grupos… y de ahí salió hasta una asignatura: ‘Combos’“, relata.

Le pregunto si esa es la raíz del concierto. “No sólo de este, sino de muchos otros”, especifica el profesor de bajo. “Estos alumnos han tocado en pueblos, en fiestas… sencillamente, se juntaron entre sí por amor a la música“.

Paramos un segundo la charla. Métal or Metál, cuyo nombre dice todo y oscila desde un sonido thrash hasta variantes menos distorsionadas, tiene un invitado. Un segundo vocal sube al escenario disfrazado del difunto Lemmy Kilmister para versionar un tema de Motörhead.

Le pregunto a Javier al respecto de la disparidad entre edades, sexo y géneros musicales de los participantes. “En la EMMA enseñamos a tocar música. Música, en general“, enfatiza. “Lo importante es la sensación de progreso en el alumno y la capacidad de creación propia“, detalla seriamente.

DE TODAS LAS EDADES, RAZAS Y CLAVES

‘Métal or Metál’ cierra su actuación entre pogos y guturales graves mientras deja paso a ‘Detente o Delego, con un sonido muchísimo más pop y suave. Mientras tanto, apuramos la conversación con Javier.

“Mira, a mucha gente se le queda la espina clavada con la música”, reflexiona el profesor. “En la EMMA he visto a adultos disfrutar como niños tocando un instrumento desde cero“, dice con una sonrisa.

‘Detente o Delego’ toquitean mientras tanto con una cover de Billie Jean. “La gente que conoces, la sensación de mejora, el poder tocar en directo… cosas que no ocurrirían si no diésemos ese primer paso”, concluye Javier.

Y así, nos despedimos de Javier Palacios y disfrutamos del resto del tiempo que nos queda en la Clandestino. Más de cien personas y seis formaciones, a cada cual más variopinta en género, edad y procedencia de sus componentes. Pura música: aglomerar cosas totalmente distintas y hacer que el resultado suene…acorde.

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