Publicidad

Publicidad

‘Queens of Darkness’: Fusión perfecta entre fotografía y música para demostrar que las mujeres podemos ser lo que queramos

Vamos a la Casa Perona a ver ‘Queens of Darkness’, la exposición de la ARMMA que busca reivindicar la importancia de la mujer en el rock y el metal.

En portadaNO TE LO PIERDAS

Escrito por:

El arte no es más que una herramienta. Un utensilio al servicio de una narrativa, un mecanismo para contar historias. No importa la vertiente o técnica: el arte es sentimiento, es mensaje. Y, en ocasiones, diversos artes se hibridan para contar su particular verdad.

Hasta el viernes 10 de mayo, en la Casa Perona ocurre precisamente esto. ‘Queens of darkess’, exposición fotográfica organizada por la ARMMA dentro del programa de Miradas Primavera 2019, cuenta una historia de artes hibridados, de mensajes funcionando en simbiosis perfecta para contar su gran verdad: que cualquiera, sea hombre o mujer, puede ser cualquier cosa que se proponga. Con la música metal y el rock, por un lado; la fotografía, por otro. Todo unido para mostrar poderío, color y amor por hacer lo que te dé la real gana. Por ser realmente tú.

21 REINAS DE LA MÚSICA ROCK/METAL FOTOGRAFIADAS EN POS DE UNA GRAN VERDAD

Nos encontramos en la sala de exposiciones de la Casa Perona con Amalia Marimbaldo, tesorera de la ARMMA (Asociación Rockera y Metalera de Mujeres de Albacete). Sonriente y orgullosa de poder traer una muestra como esta al público albaceteño, se dispone a enseñármela. A explicarme qué historia común en clave fotográfica cuentan las 21 artistas de metal y rock expuestas.

“Es una exposición de fotografía que teníamos mucho tiempo en mente para mostrar a la gente que las mujeres del metal y el rock son poderosas“. Amalia es clara y directa. Pero, además, tiene claro que la muestra pretende motivar. “Y para servir de ejemplo a las chicas adolescentes, que sepan que pueden hacer lo que quieran con su vida, que pueden coger un instrumento y que no solo tienen que ser cantantes o un mero objeto decorativo que se pone en el escenario”, añade.

Amalia cuenta que la exposición lleva gestándose cerca de un año. Pero, ¿cómo se materializa una idea como esta? “Asaltamos a Dani, de la web Metalcry, en un festival. Lo pillé en un Leyendas y le dije que nos hiciera una selección de fotos de chicas que a él le parecieran bien para esta exposición”.

La selección de figuras femeninas, por tanto, corrió de su mano. “Él fue muy generoso y no quiere aparecer en los créditos, aunque lo nombramos siempre. Nos ha donado los derechos de las fotos, y la mayoría son de él. Luego hay otras que son de Unai Endemaño, que es el fotógrafo que colaboró con nosotras en el último festival de octubre. Luego también hay de otros fotógrafos como María Valía, de Ramontxu Ramone…”, concreta.

Entre las artistas, encontramos figuras internacionales como Alissa White-Gluz (Arch Enemy), Simone Simons (Epica) o Jansen (Nighwish), pero también hay artistas -tanto cantantes como músicas- del panorama nacional o incluso local. “También hay fotografías de artistas de Albacete, como Isa (Zhass) o Dolo (Venus Aeterna). Y Elena Sánchez, de Delion, también es de Albacete, aunque vive en Vitoria”, detalla la tesorera de la ARMMA.

Además, en la exposición hay un dossier con información biográfica en la que los visitantes pueden consultar más sobre estas mujeres y conocer algunas otras bandas y artistas femeninas de rock y metal.

MUJERES VESTIDAS DE NEGRO AUNQUE, POR DENTRO, SON DE COLORES

La exposición rompe tajantemente con muchos de los estereotipos que nos vienen directamente a la cabeza al pensar en estos géneros musicales, y también con el estereotipo de mujer que se asocia a veces a ellos. Hay color, hay luz, hay poderío. Y también hay feminidad.

“Creo que la exposición se aleja bastante de ese estereotipo de la mujer rockera machunga y dura. También se puede ser femenina y ser rockera. La fuerza y la feminidad a veces parecen contrapuestos, pero en realidad van de la mano. La fuerza va más allá de la fuerza física, es la presencia“. Y no hay más que ver las fotografías para ver que precisamente eso es lo que desprenden todas estas mujeres: poder, poder femenino. “Son mujeres con estilazo, con esa ropa tan fuera de lo que nos dice la moda que tenemos que llevar. Mujeres con su identidad propia”, afirma Amalia.

“En esta exposición hay mucho color”, añade. “Mi hermana, por ejemplo, es socia y a ella le gusta el rock, y grupos como U2. Pero ella es socia de la ARMMA porque se lo pasa muy bien con nosotras. Y me dijo una vez que, aunque vayamos vestidas de negro, por dentro somos de colores. Cuando vi la exposición con tanto color pensé: exacto, es precisamente eso”, cuenta con emoción.

Además, todas las mujeres expuestas son, en opinión de Amalia, valientes en sus mensajes. “El pop, por ejemplo, suele ser más sobre cantar al amor. Pero estas mujeres son gente que se atreve a cantar a la rabia, a bajar a los infiernos y decir joder, qué mal estoy. Y parece que sacar eso está feo, pero es que hay que expresarlo de alguna manera. Esta gente se atreve, y eso lo admiro”, opina Amalia.

Y es que, por otro lado, la exposición tiene un claro carácter reivindicativo: la defensa de que la mujer también tiene un papel, un rol, dentro de estos géneros. “Aparte de que como público cada vez somos más, en cuanto a presencia en el escenario también. Hay que estimular a la gente joven. Si quieres tocar el bajo o cualquier otro instrumento, puedes hacerlo. No es algo que deba tener que ver con ser hombre o mujer”.

Porque sí: en el metal y en el rock también existe el machismo. “Hay un término despectivo que es ‘chochometal’, que sirve para referirse a bandas, por ejemplo, con cantantes femeninas”, me explica Amalia. Y al escucharlo, yo pienso que mientras siga existiendo gente con ideas y actitudes como esas, exposiciones como Queens Of Darkness seguirán siendo esenciales. Porque aún hay camino por recorrer.

ARMMA: LA FUERZA DE UNA AFICIÓN COMÚN QUE ACABA CREANDO TODA UNA ‘FAMILIA’

Pero, en este caso, tan importante e interesante es la exposición como la asociación que hay tras ella. Y por eso le pido a Amalia que me hable sobre ARMMA, la asociación albaceteña que nació hace 4 años y medio y que obtuvo el pasado año el premio Destacadas al Movimiento Asociativo por la Red Feminista de Albacete.

“Asociaciones como la nuestra solo hay dos en España: unas chicas en Galicia y nosotras”, comienza Amalia. ” Hay miles de asociaciones de rock y metal, pero de chicas solo dos. Y eso es un poco lo que venimos a reivindicar: que la mujer también juega un rol en estos géneros”, añade.

En un principio, me cuenta, no eran otra cosa que un grupo de amigas que detectaron que sufrían algunos problemas comunes. “Nos contábamos cosas como que no encontrábamos ropa femenina de nuestro estilo. O que, por ejemplo, cuando me divorcié me tenía que ir sola a los conciertos porque no encontraba gente con la que ir. Y en principio nace un poco con la idea de montar autobuses para irnos a festivales, para no ir nunca solas, y de tener un grupo de gente con una afición en común con la que salir”.

Ese pequeño grupo de amigas con problemas y aficiones comunes crece exponencialmente con el paso del tiempo. “Somos como una gran familia y acogemos a la gente. Empezamos siendo 20 socios y ahora somos 150″. La asociación, además, es mixta. “Entendemos que para evolucionar no tenemos que luchar contra el hombre, sino al contrario. Tenemos que crear consciencia. Eso no se hace guerreando, sino yendo de la mano, siempre colaborando”, argumenta.

EVENTOS Y ACTIVIDADES CONSTANTES DE LA MANO DE DIVERSAS CAUSAS SOCIALES

“Nosotras queremos, desde nuestro pequeño apartado, reivindicar la visibilidad femenina. Y, casi siempre, apoyando causas sociales”. Amalia me explica que han colaborado con diversas y muy variadas asociaciones, como Yo Me Pido Vida, ACCEM, AMAC… “Siempre colaboramos con alguna asociación”.

Cada año, la ARMMA organiza un festival. El primero tuvo lugar en enero de 2016. “Para los festivales que hacemos siempre ponemos como condición que las bandas que toquen tengan como una mujer entre sus componentes. Y este año, en octubre, vamos a colaborar con ACEPAIN“, concreta.

Con la sonrisa orgullosa de quien ha tenido que luchar para conseguir algo, me cuenta que al principio les costó mucho que las bandas quisieran tocar con la ARMMA. “¡No se fiaban! Como acabábamos de nacer… Hemos tenido que demostrar mucha seriedad, mucha formalidad, que pagamos bien, que llevamos todo como se debe…”. Y también, por supuesto, han tenido que aprender. “Nosotras no sabíamos lo que era montar un festival, tuvimos que empezar desde cero preguntando cosas como: ¿qué es backline?”.

Pero la ARMMA crece y crece, y no paran. Cada dos por tres, están involucradas en algún proyecto o evento y poniéndose nuevos retos. “Dentro de dos semanas, el día 18 de mayo, tenemos un evento en colaboración con AFANION, en ClanDestino. Por la mañana habrá unas charlas para concienciar sobre el cáncer infantil y por la tarde nos gusta contar con alguna banda de Albacete. Irredemption, por ejemplo, son de Albacete. Aephanemer son de Francia y estamos encantadas de haber podido traer una banda internacional. Eon, el tercer grupo, son de Madrid y están despuntando. La verdad es que estamos muy contentas”, me cuenta, orgullosa.

Amalia recalca el interés de la asociación por que la gente participe y, sobre todo, por poder acoger y ayudar a aquellos que tal vez no hayan encontrado aún su lugar. “Queremos que la gente se anime a venir a los eventos. Me consta que hay gente por ahí que está desparejada, que está un poco sin encontrar su sitio, muchas chicas jóvenes… Les animamos a que vengan, que les vamos a acoger muy bien”.

Y también, explica, quieren dar voz a la gente más joven, que “aún se nos queda un poco lejos” según la tesorera. “Nos gustaría invitar a la gente joven a que viniera a los eventos, porque somos una gran familia pero la media de edad es un poco alta. Es verdad que la gente de la asociación es más de heavy clásico. Pero nos gustaría abrirnos y que la gente joven nos contara qué grupos les gustan, si tocan en alguna banda… Para que haya hueco para todos, que todo el mundo tenga cabida. A mí me gusta eso”, añade.

Habiendo conocido esta exposición y a muchas nuevas artistas, y sabiendo la labor que llevan a cabo en la ARMMA, me voy a casa. Y me voy tranquila. Tranquila porque aún queda esperanza, porque aún hay gente buena. Tranquila, sobre todo, de ver que la música ha podido hacer, una vez más, eso que tan bien sabe hacer: unir a las personas para que no se sientan solas, para que disfruten. Para que encuentren un sitio que les hace feliz y puedan luchar juntas por lo que verdaderamente les importa.

Publicidad

Publicidad

Comments are closed.