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XXXI Memorial Alberto Cano: el talento musical de Albacete es multi-género

La final del Concurso de Música Moderna Memorial Alberto Cano prueba que Albacete suena a futuro… y muy poco de ello es tradicional

ASÍ PASÓEn portada

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En lo que a música se refiere, hay pocas cosas mejores para y en Albacete que el Memorial Alberto Cano. Un concurso que, este año, celebró su trigésima primera edición envuelto en lo que más le caracteriza. Heterogeneidad, mezcla de géneros, apuesta por un sonido propio. Los seis grupos finalistas no dejaron indiferente a ningún asistente del Auditorio Municipal. Y lo consiguieron gracias a la misma diversidad que caracteriza al propio memorial. Nosotros estuvimos allí para verles… y, sobre todo, para oírles.

UN VIAJE DESDE EL INDIE A LA SOLEDAD DEL CANTAUTOR

El grupo Normal, del que ya os hablamos en El Gambitero, inauguró la presentación de los seis grupos finalistas del memorial. Cada formación contaba con un cuarto de hora para presentarse en directo ante el Auditorio Municipal. Y era necesario aprovechar cada minuto al máximo: de ello dependía que el jurado eligiese a unos… u otros.

Normal puso en escena una actuación muy parecida a la que ya vimos en la presentación de ‘Más bien Normal’. Energía, buen rollo y un directo sin complicaciones, más allá de un pequeño fallo en la microfonía de la batería. Algo que les valió para ganar el ‘Áccesit a Mejor Canción’, valorado en 150€.

Tras Normal, Cromática salió a escena para que el público degustase el sabor del indie albaceteño. Cromática es un grupo peculiar al que merece la pena seguirle el rastro. Su parte instrumental, especialmente en el apartado de guitarras, es limpia y variada

Pero, al mismo tiempo, es el apartado vocal y lírico el que muestra la mejor gama de colores del grupo. Cromática ofrece baladas y temas agresivos, tensión y distensión a partes iguales. Y logran un resultado muy, muy sólido, con un sonido con potencia de evolucionar a algo mayor.

Esa fuese, probablemente, la razón por la que el jurado decidió otorgarles el tercer premio. Valorado en 400 euros, esta ayuda podría contribuir a la banda en cualquier aspecto… como la grabación de un EP.

Tras Cromática, continuamos con Clara Martín, una joven albaceteña que se enfrentó sola al público. Ejército de una sola mujer a la guitarra, Martín ofreció una performance en acústico de temas de composición propia dolorosamente personales.

Y aunque su voz entre tema y tema estaba inundada de nerviosismo, Martín demostró seriedad y profesionalidad. No dejó traslucir sus nervios ni en fallos musicales ni líricos. Y sus temas, por momentos, sonaban desgarradoramente honestos tanto en letra como en melodía.

Y aunque no alcanzase ningún premio, supo estar a la altura de las circunstancias de sobra. Habrá que permanecer atentos: una persona capaz de mantener el tipo bajo estas circunstancias merece nuestra atención.

HORA DE COMETAS, METAL Y FUSIÓN

Y tras Clara Martín, llegó una de las grandes sorpresas de la noche. La formación Halley consiguió dejar tras de sí un rastro de música indie, energía y personalidad. El grupo tiene carisma y presencia en el escenario, y aunque su música es discreta, su puesta en escena cumple de sobra.

Muy probablemente esa sea una de las múltiples razones por las que Halley se alzó con el segundo premio. Pero los 500€ de dicho premio no es lo único que arrastra este cometa. También lograron obtener el Premio Especial Joven, valorado en 1000€. Con este dinero, el grupo podría grabar un disco entero de presentación. Tendremos que permanecer atentos.

Y ahora sí, es el turno de los ganadores del primer premio del Alberto Cano. La formación de black metal Insamniam salió a escena con una puesta en escena apocalíptica y brutal. Decorada con cadáveres colgando ahorcados, ataviados con trajes hechos jirones y máscaras de gas… Insamniam eliminó cualquier posibilidad de competir en el directo desde el segundo uno.

La formación ofreció un directo sólido y muy complejo musicalmente. Con el black metal como elemento nuclear de su música, Insamniam también tantea con el trash y otros subgéneros. Pero, margen aparte de opiniones acerca de la música en sí, es imposible negar la complejidad mecánica y rítmica que reside tras el metal. Y poner eso en escena merece admiración por nuestra parte.

Pero no sólo por la nuestra. El conjunto general de Insamniam gustó tanto que, de hecho, son los ganadores del Alberto Cano. La formación se alzó con el primer puesto, adquiriendo tras de sí los 600€ del premio junto al resto de extras. Grabación, edición y gira por distintas ciudades de España durante todo lo que queda de 2019.

 

Y finalmente volvimos a tener entre nosotros a Julia Martínez, de la cual también hablamos en El Gambitero. Julia y la banda ofrecieron un show muy similar al que ya vimos: lleno de pasión por la música, lleno de ganas de explotar cualquier género para convertirlo en algo diferente.

Y así, con una formación bañada en y por la fusión, cerramos el XXXI Memorial Alberto Cano. Una cita de carácter anual donde nos es posible tomarnos un café de quince minutos con el talento musical de Albacete. Donde podemos creer en que, verdaderamente, nuestra ciudad tiene un sonido que huele a propio. Y donde, sobre todo, tenemos un lugar donde mostrarlo.

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